La vida tiene un antes y un después de mi baja de peso. Era una chica con un autoestima muy bajo pero comencé a realizar actividad física poco a poco. Al principio eran sólo unos pasos extra a mi estilo de vida sedentario. Cambié mi alimentación y decidí no manejar hasta mi escuela sino irme caminando , ya que sólo quedaba a 15 minutos en auto. Empecé a realizar la rutina de subir y bajar las escaleras de mi casa con más frecuencia. Pequeños pasos que para mí resultaban un gran cambio .
De esta forma , me he convertido en una persona más saludable , ya que poseo menor porcentaje de grasa, duermo mejor, respiro con más facilidad y me siento mucho más ágil para realizar mis actividades cotidianas.
En tan sólo 8 meses logré bajar de 110 kilos a 78 y todo esto gracias a que agregué la actividad física en mi vida.
